Los 90´s no eran muy diferentes a los finales de los 70, el rock se tambaleaba y todos nos debatiamos entre las nuevas propuestas alternativas y la vieja guardia decadente del heavy metal de ahí el nacimiento del happy punk.
Dookie de Green Day, salía a la venta como el responsable de retomar las poses de los niños berrinchudos y lo suficientemente potentes como para renovar el movimiento punk y lanzarlo como producto nuevo a la generación x.
Ayer vino a el palacio de los rebotes de la ciudad de México, la banda causante de que hoy todos los niños fresillas y semirockers usen corbatas con playeras negras y converses con bermudas militares, y de que hoy las niñas se vistan punk para ir al antro. Green Day
Todos junto a los que vimos en vivo renacer al punk en el 94 (chale que ruco me oigo) en un concierto de primer nivel, definitivamente dentro de mi top 3 del año, donde hubo de todo lo que un buen gig necesita, comenzó con un recital de A New Found Glory, banda de la cual la neta no sé mucho pero se parece a Simple Plan y estaban muy excitados por tocar por primera vez en México presumiendo su acento español del sur de los Angeles.
A New Found Glory le abrió paso a Molotov, quienes comenzaron a aplanar el terreno para Green Day, tocando sus grandes éxitos y material de su disco de cobres. El cuál por cierto me parece muy bueno, Falco, Misfits, Beastie Boys, Toreros Muertos y hasta el Tree Souls in my Mind son covereados con punch por los Molotovs, y no podía faltar sus himnos conocidos, Frijolero, Puto y Chinga tu madre, amables como siempre dejaron prendida a la mocosisa que habitaba el lugar, de pronto cae una manta con el logo de American Idiot y una patética botarga de conejo de pascua sale al escenario, tambaleándose con una chela en mano y presumiendo mientras se la bebía de un solo golpe, la banda se prende y con explosiones al más puro estilo del metal Billie Joe Armstrong y su banda salen al escenario corriendo mientras el tema de 2001 Odisea del espacio suena a todo, la euforia, los gritos la emoción de quienes juran ser neo-punks hoy y quienes nacimos en la época en la que Sid y Nancy se censuraba en los cines, abarcó hasta el viaducto.
American Idiot fue la primer rola, pero tocaron de todo su material, y aunque faltaron cosas como Warning y I fought the law, la neta es que a Billie no se le puede reprochar nada, pues es un wey cero rockstar metido a lleno con la gente.
Dentro de un escenario al estilo americano en forma de T donde se puede caminar entre el público de primeras filas, haciendo cantar a la banda, recolectando bras y tanguitas, una que otra bandera de México y entre otras cosas un Elmo de peluche que utilizó para cantar, mentándole su madre a Bush y a “América” como llaman los gringos a su País. En fin Billie Rules!! Además de que es un gran animador, demostró que no le teme a las masas y disfruta igual que los que sudan abajo, pues a todos nos hizo gritar, nos hizo cantar, nos hizo abuchear, de todo. En la mitad de su presentación, subió a un wey y le dio una pistola de agua y entre los dos empapaban a la gente del frente y a los weyes que bodysurfeaban, pero ese wey no fue el más rayado, Porque Billie pidió tres voluntarios, un bajista, un guitarrista y un baterista, tres chamacos megarayados se subieron y vivieron sus minutos de fama y éxtasis tocando los instrumentos de Green Day, aunque sólo uno de ellos sabía tocar y Billie en reconocimiento le regaló su guitarra y lo envió al backstage, mientras al que subió a batuquear lo impulsó a saltar del escenario y por cierto no cayó en blandito y el último sólo se fue y ya.
Shout, el cover más usado de los antros en los 90s se tocó a todo mientras una botarga de abeja tocaba la trompeta y coreaba (similar al personaje mexicano de los Simpson, que me sonó a interpretación gringa del chapulín colorado) Billie animaba a la masa con una corona y una capa de rey, la pirotecnia y el letrero gigante de luces con el nombre de Green day parpadeando y cambiando de colores ayudaba.
Casi al final… Do you have the time, to listen to me…. El momento de la noche!! Y el cover de We are the champions con los cañones de papel rosa cayendo sobre la masa, disparó y elevó la música, la euforia de la gente y el ánimo de todos, en fin, creo que tanto Billie como todos los presentes disfrutamos un gran evento, definitivamente un megagig de esos que hasta los no fans y los que creen que Avrin Lavigne creó el Punk agradecieron. Gran momento para ver a Green Day, hoy que los estoperoles son asunto de las grandes tiendas departamentales y los Converse dejaron los mercados y las tocadas de barrio, para hacerse populares en las preparatorias de paga.
Aunque la esencia del Punk, la irreverencia de las masas y la sensación de haber estado en un gran evento es lo único que me importa.
Gracias por todo GTBB! Te amo.